FRUTO DE LA INEFICIENCIA BUROCRÁTICA Y LAS MALAS PRACTICAS QUE DERIVAN DEL RÉGIMEN DE NICOLAS MADURO SE HA PRODUCIDO EL ECOCIDIO QUE AFECTA DRAMATICAMENTE RESERVAS MARINAS, COSTAS Y PARQUES NACIONALES EN VENEZUELA.
Debido a la incapacidad
del gobierno venezolano de administrar las empresas públicas y sus recursos
naturales se vio obligado a otorgar el control de varias de sus refinerías a la
teocracia autoritaria (valga la redundancia) de Irán.
El pasado 23 de julio
el mandatario venezolano Nicolás Maduro anuncio que había reactivado
las operaciones de la Refinería El Palito, una de tantas controlada por iraníes,
ubicada en la región centro-norte del país; sin embargo, dos semanas después
ocurrió el mayor derrame petrolero en las características playas venezolanas
sin que las autoridades petroleras emitan información alguna o inviertan
esfuerzos en solucionarlo.
Situación que fue
advertida desde el pasado 4 de agosto por la Federación Unitaria de
Trabajadores Petroleros de Venezuela, Quienes expresaron: «operar las
refinerías de El Palito y de Cardón podía generar una tragedia de altas
magnitudes».
Con el fin de reactivar
la industria nacional el régimen de Maduro vacío las reservas de oro del Estado
venezolano para pagarle a los iraníes, quienes no contaban con las herramientas
y conocimientos necesarios para manejar las refinerías venezolanas, ya que, no
hay compatibilidad de disolventes lo que deriva en incendios y accidentes.
«La gasolina iraní es
de diferente octanaje y calidad al combustible venezolano, lo que ha hecho que
los vehículos comiencen a pistonear y dañarse», Afirmo José Toro Hardy al
diario ABC de España.
De acuerdo con el
economista Francisco Monaldi, director del Programa Latinoamericano de
Energía del Institute
Baker en Houston, la producción petrolera de Venezuela
está llegando a la que el país tenía en 1929.
«La producción de petróleo de Venezuela está llegando a la que teníamos en 1929 y per cápita a la que teníamos hace casi 100 años… Pero, es que, además, deberíamos estar produciendo más de 4 millones de barriles diarios. Es decir, producimos menos del 10 % de lo que deberíamos», señaló en su cuenta de la red social Twitter.

