Por ALBERTO BEJARANO
Pese a querer asumir con respeto y cordura el pluralismo ideológico que origina los distintos análisis de los primeros cien días del gobierno de Gustavo Petro, es difícil hallarles sindéresis a los objetores de casi todo cuanto viene haciéndose por el cambio, que, como titula El País, España, es “un cambio en un país que vuelve a tener rumbo”.
Comprar tierras para redimir el campo y lograr soberanía alimentaria y precios justos; inicio de la transición de emisiones de carbono a la sostenibilidad ambiental para cooperar con países dispuestos a encarar una hecatombe mundial no lejana; paz total para conseguir sosiego y condiciones para trabajar el campo; justicia tributaria para comenzar a superar la vergonzosa desigualdad; liderazgo internacional que empieza con el reencuentro con países hermanos y la convocatoria a la unidad de América de Latina frente al mundo; solucionar los crónicos y graves problemas del sistema de salud; dignificar la diplomacia en el mundo por el bien de Colombia. Leer más...
