Dos mundos opuestos
Por: HUGO SANCHEZ NEIRA
En Oslo se encontraron dos mundos separados por el
tiempo, el uno el de un país con su
democracia no “perfecta” marchando con libertad hacia una equidad social,
mientras el otro como un dinosaurio emerge con su pensamiento clásico y
obsoleto, el señor Márquez enmarcando su
“fanatismo intelectual”, pues no ha
querido entender que el marxismo es una filosofía, no la verdad revelada y, a colocarla en la
práctica ha sido un completo fracaso en todo el sentido de la palabra, además
escogió el escenario menos receptivo y
propicio a esto ya que muchos países
europeos sufrieron durante décadas el yugo y lo
absurdo del marxismo soviético y. todavía viven millones de europeos,
quienes sufrieron la persecución, el destierro y los gulags y deben estar plasmados que en pleno siglo XXI
les recuerde su infortunio liberado al caer el “muro de Berlín” y, lo quiera repetir este episodio un grupo,
con ideas del pasado tan amargas para ellos y sus familias, usando la “presión
política”, no con la razón sino con armas de destrucción, desde las “minas quiebra
pata” hasta armas sofisticadas conseguidas con el secuestro y con las drogas
contra la población que dicen defender; los campesinos.
Lo más tenebroso es que la política que predica
Márquez, solo se puede imponer a la fuerza, ahogando el querer general de sus
gentes; Cuba, Corea del Norte etc., o
acabar completamente los estratos sociales que le incomodan a su bienestar
personal como Camboya. El cuentico que no han sido derrotados por las armas, es
un cuento a medias, pues han sido derrotados en Colombia por la opinión pública,
la cual señores periodistas es más
fuerte y estable que las armas. Que levanten la mano si hay una sola región en
Colombia, donde ha imperado su mandato
clandestino durante 50 años, que haya tenido un surgimiento social o económico;
tristemente no la hay.
La democracia colombiana tiene sus errores y graves,
pero se van corrigiendo con libertad sin yugos militares o de otra índole,
buscando una equidad social que cobije a todos, no a un grupo. Es cierto hay
corrupción grande y, esta ha nacido muchas veces por el desorden que han causado las armas. Pero lo podemos corregir cuando
jueces y legisladores entiendan que tienen que trabajar para todos, evitando la
impunidad y, no jugar con la justicia
como descaradamente por ejemplo lo están haciendo los Nule, mandado un mensaje
errado a los colombianos. Algunos
miembros de la justicia y legisladores son una vergüenza nacional, pero poco a poco
la Nación los ira rechazando, entendiendo que su nombramiento no lo pueden
conseguir por medios ilícitos como el del Procurador; por un puesto público,
una teja etc., ni menos con una arma en
su “sien”. Es la búsqueda de una democracia equitativa, no una democracia en
que muchos tienen las libertades de morir de hambre, sino equitativa, no el
neoliberalismo nefasto, ni el comunismo marxista leninista, ideas archivadas en
estantes olvidados, quiera Dios se
impondrá una política que satisfaga a todos, un término medio entre política y economía.
La separación entre economía y política, es esencial
para un equilibrio en un país. Muy parecida a la separación que costo tantas
vidas en el siglo XIX entre Estado e Iglesia Católica. China país que el señor Márquez
no puede decir que sea capitalista, hay una convivencia entre socialismo y
economía, que refuta las ideas del señor
Márquez del manejo social y económico de un país, mostrando un retraso en el
tiempo. Debía haberse dedicado a estudiar ciencias políticas no despreciar su tiempo en Venezuela deshojando margaritas para llegar al poder, pues en lugar
de planear ataques y todas las atrocidades contra la población civil, mandado a
jóvenes que mueran por una causa que no comprenden; fuera de ser ilusa, es
irrealizable por la oposición de la gran
mayoría del país, mientras toma Whiskey en
su apartamento lujoso, pagado con la
“sangre colombiana”, vive sin sobresalto, se abraza con Chávez y doña Piedad y, de vez en cuando va a contemplar el monumento de “Tiro Fijo”, en el barrio 23 de Enero de Caracas, que le sirve como muro
de lamentaciones, para desahogar su impotencia militar y política, pero en Oslo
para “bien o para mal” le dieron respiración artificial.
Esto me recuerda un recién escrito del escritor nicaragüense
Sergio Ramírez en una columna del
periódico del Tiempo “Nicaragua y su futuro, La tormenta perfecta” donde señala
la pluralidad que va teniendo entre el capital y los socialistas marxistas de
América especialmente en Nicaragua con el comandante Ortega a la cabeza, del
cual la mayoría de los colombianos tenemos un mal concepto, pero en verdad internamente
tiene el mensaje moderno de coexistencia social, según este escrito del
escritor Sergio Ramírez:
“Mi amigo empresario, que en la última de nuestras
conversaciones me ha hecho un listado de las bondades de las políticas del
comandante Ortega, que hacen avanzar a Nicaragua hacia buen puerto, según su
propia expresión: primero, un entendimiento ejemplar con los empresarios
privados: ellos se dedican a producir y a expandir sus negocios, y a exportar
Io que producen, y el comandante se dedica a manejar la política, en lo que
ellos no se meten. Dentro de esta veda política entran, por supuesto, las
elecciones justas y libres, la independencia de poderes y el Estado de derecho.
Además, continúa, las relaciones con Venezuela son una
bendición. Nos pagan bien la carne, nos dan el petróleo a mitad de precio,
puede ser que no me guste Chávez en lo personal, y aquí en confianza te
confieso que tampoco me gusta el comandante Ortega en lo personal, y no lo
invitaría a una fiesta de cumpleaños en mi casa, pero, si yo fuera venezolano,
votaría por Chávez; imagínate a Capriles de presidente, y a las masas chavistas
en las calles haciéndole la vida imposible, huelgas y alborotos, paradas las
refinerías, todo se iría al carajo. Como se ha visto, los deseos de mi amigo se
han cumplido.
Le pregunto si
es lo mismo que piensa del comandante Ortega, que, si estuviera en la
oposición, la economía del país se vería afectada con huelgas, tranques de
carreteras. Claro, me responde, ¿no lo vimos ya antes, cuando él no había
vuelto a la presidencia? Fíjate hoy. Ni una sola huelga, todos los sindicatos
le obedecen. Es la situación perfecta. ¿Y los partidos de oposición?
Casi no existen, perfecto, poca falta hacen. ¿y qué es
lo que llaman populismo? que los pobres reciban algo y estén contentos?
Perfecto también.
Me toma del brazo, como si quisiera conducirme hacia
algún lugar, y me dice: la verdad es que nosotros lo que necesitamos es una
sola persona que conduzca el barco, una persona a la que todos obedezcan; si la
democracia es que unos dicen una cosa y otros dicen otra, el presidente manda
una ley a la asamblea, y la asamblea no la aprueba, luego viene un tribunal y
contradice lo que el presidente decidió, o aparece la contraloría y dice que
determinada inversión en una carretera está mal hecha y hay que parar la
carretera, ese tipo de democracia no nos conviene.
Ahora, me dice, un poco más calmado, hay cosas que no
me gustan, pero no me parecen esenciales. Ese odio contra los Estados Unidos,
esos ataques contra el capitalismo, eso de hablar mal del neoliberalismo; me
gustaría que esos discursos fueran más conciliadores; pero, en el fondo, todo
es de la boca para afuera. El comandante debe hablar así porque en su partido
hay gente a la que le gusta oír esos sermones antiimperialistas.”
La prensa nos ha imbuido la idea que Chávez es el
profesor de Ortega, pero parece que al revés Ortega, no se ha entregado a
despilfarrar los dineros públicos, puede ser por falta de dinero, pero puede
enseñarle a Chávez, la separación de la economía de la política, pues si sigue
como va, en el futuro tendrá gravísimos problemas, donde él sin contar que
algún día se le puede acabar los recursos financieros, los ha distribuido como
un dios “Midas”, repartiendo “a diestra y siniestra” sin contemplación alguna,
con beneplácito con razón de los que nunca han tenido nada, ni esperanzas de una mejor vida, pero no comprenden que en
un remezón político y social serán los primeros en sufrir.
El dinosaurio de Márquez y los Farianos están fuera de
“tiesto”, como se dice coloquialmente al
pensar en salir ilesos de todos los
crímenes que han cometido, como si en cincuenta años el mundo no haya avanzado
y, ahora sea una aldea mundial que vigila los crímenes de “lesa humanidad”.
Critica al gobierno el señor Márquez por la inversión y
la injerencia extranjera, pero si aprueban ante el mundo que en sus filas este
una holandesa, (una extranjera en problemas internos) como dice predica pero no
practica. Lo más patético es que en Holanda no la ven como una líder
guerrillera, sino como una muchacha descarriada y alocada y, está como dice la propaganda “en el lugar
equivocado”.
Pueda ser que después de toda esta retorica de un
dinosaurio, se encuentre la paz sino lo que exprese anteriormente en otros
escritos, era la realidad; el presidente debía haber esperado que la FARC
hiciera lo mismo que el ETA. Como arrepentimiento unilateral manifestando
públicamente que dejaban las armas y se reincorporaban a la vida civil, sin que
el Estado entregue absolutamente nada y,
no con “premios” que realmente no han
ganado. Si esta negociación se prolonga como quiere la FARC para armarse
nuevamente, el señor “Santos”, va perder su reelección a “costilla” de muchos
muertos, resultado diferente a lo que esperaba con este riesgo innecesario. 10.000
hombres armados no se pueden imponer a 42 millones de colombianos. Sería para
Ripley.
