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| Foto Alerta Tolima |
El uso de la
bicicleta como parte de una política integral de transporte sostenible, limpio
y eficiente, debe estar muy bien definido en los planes de desarrollo y
expansión territorial de las ciudades. Usar bicicleta en la zona urbana de gran
uso vehicular, requiere más de lo que a simple vista podemos apreciar. Si bien
es cierto se debe optar por medios alternos de transporte y que ojalá estos sean
amigables con el ambiente, como en el caso de la bicicleta, las mismas ciudades
deben tener algunas condiciones básicas. La topografía, en el caso de Ibagué,
inclinada longitudinalmente y en algunos tramos con pendientes o subidas
difíciles. Una persona que viva en El Salado, Jordán, Picaleña o Boquerón, cumpliendo
horario de trabajo o estudio en el centro y que lo haga 4 beses al día,
sometido al sol o a la lluvia y que, para ello, como rutina, ocupe 4 hora de su
jornada habitual, cinco o seis beses a la semana; que llegue sudado, en el
mejor de los casos, o empapado en los días de lluvia, con media hora adelantada
para parquear, cambiarse de ropa, asearse y en el caso de las mujeres retocar
su maquillaje. Ahora imaginémonos 10000 personas en bicicleta cumpliendo
horario cuatro veces al día movilizándose en las horas tope entrando o saliendo
del centro o transitando por lugares igualmente congestionados en otros puntos.
Entonces
cuando se promueve el uso de la bicicleta no solo para mejorar la movilidad y
mejorar el medio ambiente se debe haber creado algunas condiciones mínimas para
que no se fracase.
·
La gente objeto debe tener bicicleta y aperarse
de los elementos básicos para transportarse con seguridad por la ciudad.
·
La ciudad debe estar dotada de instalaciones
propias para esa actividad.
Ciclo vías suficientes con la suficiente
conectividad entre tramos y pasos seguros entre los cruces de avenidas y arterias principales.
Puntos de hidratación.
Señalización pertinente para los
otros medios de transporte que interactúan con la bici.
Puntos de reparación y mantenimiento.
Aparcaderos para bicicletas en colegios,
universidades, centros comerciales, cines, plazas de mercado, hospitales, parques,
edificios de gobierno, entre otros.
·
Cuando se fomenta el uso de la bicicleta, es
fundamental ofrecer también cursos de formación, para ciclistas en general y a
personas vulnerables, como son los niños y los mayores, de manera especial.
Aquí cabría preguntar habrá límites de edad
·
Organizar campañas educativas y de seguridad en
bicicleta, así como talleres de formación para la ciudadanía en general,
empresas de transporte urbano y autoridades relacionadas con la movilidad en la
ciudad.
Con relación
al primer, a ojo de buen cubero, creo que las personas en Ibagué, cuando se
ocuparon del tema, compraron Moto o motocicleta. Creo inicialmente por las
condiciones topográficas de Ibagué, la versatilidad del aparato que le permite
avanzar en las congestiones y porque realmente gasta menos tiempo que en
cualquier otro medio de transporte, usar moto es una ventaja real y tangible.
Además, hoy por hoy, es muy fácil comprar moto o motocicleta. Las hay de 2,3,4
millones y pagadas por cuotas entre 100 mil y 150 mil, sin cuota inicial, lo
que una persona del común se gasta en bus al mes. En la actualidad, por lo
menos en Ibagué, los servicios de mensajería, domiciliario y hasta de policía y
vigilancia se hacen en moto, el uso de la bicicleta en esta actividad
desapareció totalmente.
No se ven, por
ninguna parte, la dotación mínima para el uso de la bicicleta, solo hemos
puestos los taches, algo de pintura, unos bastones naranjas, que ya comienzan a
desaparecer. La conexión entre los discontinuos tramos de taches no existe y se
carece totalmente de señalización.
Al final la
pregunta es ¿Cómo se va a desarrollar el tema a partir del 2020? Al próximo alcalde,
Andrés Hurtado, le corresponderá replantear radicalmente el asunto. Que Dios lo
ilumine porque de los que le deja Jaramillo, este es un de los mas graves.
